FALTAN
Los Cabos B.C.S. a 15 de septiembre de 2016

Thomas Cavendish

por
Federico Martínez
@apunte1916
Maratón Los Cabos
U
na península es, por definición, una extensión de tierra rodeada por mar salvo en una pequeña parte que la une al continente. Quienes viven ahí, por tanto, quedan prácticamente aislados. Esto provoca que sus habitantes sean gente unida que acostumbra trabajar en equipo. Thomas Cavendish, el famoso pirata inglés, se dio cuenta de la valía de esto en sus últimos momentos de vida. El 4 de noviembre de 1587, Thomas navegaba cerca de las costas de San José del Cabo abordo de su barco “Desire” cuando divisó una de las embarcaciones más prestigiadas de aquella época; el galeón “Gran Santa Ana”. El buque español llevaba 700,000 pesos de plata y más de 1 millón de pesos en sedas, joyas y perlas. El osado pirata supo entonces que esa era la oportunidad para saltar a la fama, pues nadie había podido capturar su enorme botín. Mientras los españoles celebraban misa, fueron sorprendidos por los ingleses. El capitán Tomás de Alzola se rindió tras el ataque de Cavendish, bajo promesa de que las vidas serían respetadas. Cavendish hizo poco por cumplir tal pacto y su tripulación arrasó con los navegantes, incluido Fray Juan de Almendariz, sacerdote de Filipinas. Thomas Cavendish huyó con el botín, presumiendo por donde fuera el asalto que había realizado. Viajó por Asia y África, en cuyas tierras fanfarroneó sobre su valentía, mostrando los tesoros que había conseguido. Entre los piratas se le llegó a conocer como “el arrogante Cavendish”. Al regresar a Londres el pirata visitó a la Reina Isabel I, a la que obsequió gran cantidad de perlas. Cuentan los que estuvieron ahí, que Thomas no hizo mención alguna sobre su tripulación, adjudicándose todo el heroísmo. La presunción que caracterizaba a Cavendish le terminó costando muy caro. En su segunda expedición, en 1591, fue víctima de un amotinamiento de su propia tripulación, cansada de los desplantes del corsario. Sus hombres le obligaron a navegar a solas en alta mar, dejándolo ante la voluntad del océano. Una muerte segura, pues si alguna otra embarcación llegó a ver a Thomas, a buen seguro no le prestó ayuda, pues bien ganado tenía el odio de otros piratas y habitantes de las californias, quienes veían en su arrogancia el peor de los pecados. El Maratón Los Cabos 2016 es una oportunidad para trabajar en equipo, porque paradójicamente, en la aislada península de Baja California Sur, lo que sobresale es la gran unión de quienes la habitamos. Bienvenidos todos a nuestras paradisiacas tierras, bienvenidos todos a compartir la maravillosa experiencia de correr.