FALTAN
Los Cabos B.C.S. a a 23 de agosto de 2016

Río 2016

por
Federico Martínez
@apunte1916
Maratón Los Cabos
R
ío 2016 es historia. Han quedado atrás 4 largos años de preparación y 16 días de frenética competencia. Los nuestros regresan a casa con el sabor agridulce que casi siempre los acompaña; el haberlo dado todo a pesar de muchos. El reconocimiento a todos y la gloria para 5 que supieron, pese a los contratiempos, conquistar el triunfo. Quedan imágenes imborrables en la galería del deporte nacional. El atletismo ha roto la sequía de los últimos años. Lo ha hecho otra vez con la fortaleza de una mujer; María Guadalupe González. Ella se ha convertido en la 1º marchista en obtener una medalla. Su lucha kilométrica ante las chinas forma ya parte de nuestras glorias. Nos emocionamos con un gigante que desafió las probabilidades. Del cuello de Diego del Real no cuelga aún una medalla, pero sobre sus hombros ya se sostiene el deseo de muchos niños por estar en unos Juegos Olímpicos. A sus 22 años ha obtenido el 4º lugar en lanzamiento de martillo, el mejor resultado en una prueba de campo. No nos hemos llevado el oro pero hemos roto estigmas que valen por igual. Ismael Hernández sufrió en carne propia el desprecio de las autoridades tras su doping. Triunfó al sobreponerse. La medalla es justo premio a un deportista que ya había vencido a sus peores rivales mucho antes. El pentatlón moderno, su deporte, es la décimo sexta disciplina que entrega medalla a México. Comprobamos una vez más la capacidad del joven talento mexicano. Alejandra Zavala y Alejandra Valencia encabezan una generación que triunfará en Tokio. Junto a ellas queda la estirpe de un boxeador que mostró el camino del triunfo a toda una delegación. Misael Rodríguez revivió un deporte que se perdía en la tundra. En Río 2016 también confirmamos que los mexicanos somos capaces de ganar una y otra vez. Germán Sánchez y María del Rosa Espinoza han revalidando sus medallas. Son prueba de constancia y hambre de triunfo. La sinaloense ocupa ya un lugar en el olimpo del deporte mexicano. Ahí, al lado de Joaquín Capilla y Humberto Mariles, está la 3 veces medallista. Sin embargo, aún hay lecciones por aprender. Hemos visto a muchos cincelar sus medallas mientras el fuego olímpico transita del Partenón al Pebetero. A otros tantos animar a los suyos a pesar de las derrotas. A casi todos entender que el deporte forma al espíritu humano más allá de unas monedas. Para llegar a Tokio quizá no nos falte ir más rápido, más alto o más fuerte, quizá nos falte ir más unidos.