FALTAN
Los Cabos B.C.S. a 16 de agosto de 2016

Beat The Sunset

por
Federico Martínez
@apunte1916
Maratón Los Cabos
L
a flama está a punto de apagarse. Los Juegos Olímpicos de Río serán pronto parte del anecdotario. Han sido 3 semanas maravillosas en las que el cuerpo humano ha construido historias fantásticas, ha viajado a velocidades increíbles, se ha estirado hasta proporciones inimaginables y ha sostenido pesos inconmensurables. Cada uno de los atletas ha intentado vencer sus propias marcas. En algunos meses estaremos vibrando por igual con nuestras historias. En otras costas y en distintos mares. Cambiaremos Copacabana por el Golfo de Cortés, dejaremos atrás las fabulosas danzas cariocas para bailar con nuestros ritmos mexicanos y enfrentaremos al desierto ya lejos de la selva brasileña. En el finisterra del mundo seguiremos luchando, corriendo, compitiendo. Las brazadas de Phelps y las zancadas de Bolt son ya legendarias y brillan con luz propia en la noche de los tiempos. Probablemente nuestros ojos no verán de nuevo algo así. Son seres inalcanzables en la alberca y en la pista, pero paradójicamente, son iguales a nosotros. Entrenan cada mañana, sudan, pierden competencias y sus mejores triunfos están lejos de un cronómetro. Faltan 6 meses para disfrutar el Maratón Los Cabos. La flama olímpica se extinguirá el domingo en Río de Janeiro al tiempo que se enciende en cada uno de nosotros. Con nuestros propios miedos y alegrías, enfrentaremos una ruta imponente entre dos mares. Ese es el legado del olimpismo, que gente como tú y como yo desafiemos nuestros propios límites. A muchos de estos atletas volveremos a encontrarlos en Tokio, con sus fantásticos sprints y sus brincos de antología. A algunos les hemos dicho adiós en Río. No importa si ganaron o fueron vencidos, si son de los nuestros o vienen de lejanas latitudes, lo que vale es que estos 10, 500 deportistas decidieron ir más rápido, más alto, más fuerte. Ellos han derrotado su propia obscuridad, han vencido el atardecer. En Los Cabos seremos nosotros.